domingo, 4 de noviembre de 2012

GRANDES TEMAS


  HISTORIA DEL PIN UP
INTRODUCCIÓN

EL ÁNIMA

ORIGEN DEL CULTO IMAGINARIO HACIA LA MUJER
LA RAZON DE SACIARSE CON UNA IMAGEN.

Compilado por José L. Parada C.
Director Instructor.
Action Art Europe
Escuela de Aerografía y Bellas Artes.
WWW.ACTIONART.ES.


Desde la más remota antigüedad, antes de la aparición del cristianismo y su poderosa influencia cultural, la imagen de la mujer como centro de un mundo gobernado por los dioses, era, junto al culto a la madre tierra, sino el eje, un poder que va iba más allá de cualquier razonamiento fuera de discusión. Sin embargo, y a pesar de los siglos, sigue existiendo un pensamiento inexplicable, latente, aprendido, existente en todos los hombres hacia las mujeres, ya sea por los cambios físicos que incitan al apareamiento con fines morales hacia la construcción de ejes sociales, o por el contrario, a ser meramente objetos de deseo, incluso algunos a ser como ellas. Verlas como algo Divino o como la encarnación del mal. En todo caso, hay un elemento psicológico importante que nunca ha desaparecido de los elementos cognitivos entre los pensamientos reales, o psicóticos del hombre hacia la mujer: El ánima.




ÁNIMA.  Cuyo significado en latín traduce “Alma”, dentro de los estudios de la psicología analítica de Carl Jung, alude a todas aquella imágenes arque típicas (imágenes que han quedado grabadas en inconsciente colectivo como un modelo cultural de la conducta), relacionadas, en este caso, a las imágenes del eterno femenino en la mente inconsciente de los hombres.
  


Este concepto arque-típico aferra poderosamente un vínculo psicológico en el “yo” hombre y la propia sociedad, conduciendo una imagen de la mujer y su figura en los sueños o fantasías masculinas. Estos pensamientos y conceptos, errados o no, se vinculan al “eros” masculino, y se reflejan constantemente en las relaciones hombre-mujer, encontrando un “arquetipo de vida”, es decir, un gusto, una inclinación, una preferencia por específicos modelos femeninos de atracción y de gusto.





Independientemente de la cultura, el arquetipo es por lo general: Una mujer joven, espontánea e intuitiva, una mujer seductora y malvada, o la madre tierra dadora de todos los recursos, consuelos y protecciones




Inevitablemente, la carga emocional de todas esas ideas y proyecciones, se reflejan en las relaciones de pareja y genera falsas identificaciones, que conllevan a frecuentes decepciones que podrían jamás resolverse, porque no forman un patrón concreto ni objetivo, ni de las personas, ni de las mujeres. Son meramente “fantasías” revestidas de grandes necesidades afectivas, emocionales y sexuales de los hombres.




Dentro de estas poderosas ánimas están: Las diosas, la Virgen, las reinas, celebridades, doncellas, brujas y hechiceras, prostitutas poderosas y criaturas mitológicas como las sirenas y la medusa, entre muchas.





Cuando un hombre no puede desprenderse de una mujer aunque quisiera, es cuando esta figura cobra su verdadero poder, es un ánima. La imagen que este sujeto crea de ella, es la misma que somete su pensamiento y condiciones a ella.



De cierta forma, el ánima es representativa de la propia conciencia masculina. Su nivel de madurez, dependencia, complejos, vacíos, obsesiones, pasiones, machismo, neurosis o psicosis, teniendo incluso, contenidos espirituales de cada hombre, si no fuese así, no se sintiera dependiente de esta, cuando busca elegir un tipo de mujer, o inexplicablemente, se siente muy atraído por el mismo modelo conductual, cuando quiere encontrar pareja, lo que desencadena pasiones, celotipias típicas de la violencia de género, y en otros casos, hombres víctimas de “viudas negras y femme fatales, figuras maternales, lolitas, entre otras”.



Durante siglos, la imagen del ánima aparece en miles de representaciones simbólicas como: el arte, la literatura, la Biblia, la poesía, la música, el teatro y hoy en día, la fotografía y el cine.
Actualmente su imagen ha llegado al clímax, explícito, desnudo y abierto, desde la ingenuidad publicitaria de los años 40´s y 60´s hasta la cotidiana pornografía. 





Para abordar este fascinante tema del Pin up, nuestra introducción profundiza la razón del por qué de este considerable producto de consumo masivo, que nunca pasará de moda y que es, por lo anteriormente explicado, la razón de estar íntimamente relacionado (nuca mejor dicho) con el hombre y la sociedad misma.



Para Carl Jung, el hombre hace de intermediario con su mundo social y su ánima con su propio mundo interior. El ánima es contrapuesta sexualmente a su inconsciente, es una proyección que llega a convertirse en una "tendencia natural" de ese hombre que busca un específico tipo de mujer, con la generalmente desinhibe y satisface sus necesidades sexuales, y el cual inconscientemente, busca esa ánima en una mujer real, a través de sentimientos amorosos, sexuales o meramente eróticos. 



Próxima entrega.
EL Pin up. 1890 
Esa no era la intención.

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