viernes, 1 de noviembre de 2013

ACTION ART EUROPE HISTORIA DEL PIN UP

HISTORIA DEL PIN UP


Redactado y Compilado
Por José L. Parada C.
Director Fundador
Action Art Europe
Escuela de Aerografía Profesional
Y Bellas Artes
Barcelona, España


La magia de los 80´s
El Pin Up y el Imperio del
Aerógrafo.



Hoy en día si algún aerografísta no ronda los 40 años, le sería un poco difícil imaginarse cómo fue la aerografía en su época de mayor esplendor, donde el mundo entero desfiló ante sus pies, y donde su marca y esfumado mágico se dejaron sentir con todo su poder. 





Fueron sin duda los años 80´s cuando aquel aparato que tantos años había esperado su momento, llegó de manera violenta y explosiva al un lugar que se suponía sería eterno e inigualable, y como siempre ocurre con la ambición humana que se cree invulnerable, una vez que se es el número uno, nunca se aceptará ser el dos, y eso tuvo su precio.







 Sin duda, y como ocurrió con todas las expresiones comerciales de la comunicación visual, incluyendo a la ilustración, la forma de hacer Pin ups cambió también radicalmente, ya que desde aquel único momento, sería la técnica y los fantásticos efectos realistas lo que más la venderían en todo el mundo, no su ideal ni su estereotipo, fue la forma con que fueron ilustradas lo que cautivó al mundo occidental: El aerógrafo.




Cuando en 1980 la Guerra Fría mostraba sus garras y colmillos, era su agonizante declive lo que pretendían las potencias esconder a toda costa, a partir de aquel punto de inflexión, ocurrió algo sin precedentes que marcó el destino de la forma de vida contemporánea, y que lógicamente le dio las llaves a la aerografía para invadir el plantea y servirse con lo que tanto había esperado:
La Revolución Tecnológica.



A partir de ese mismo año, la tecnología pasó a formar parte de la vida moderna en casi todos sus aspectos. Nos podemos reír de las formas y productos que inundaron el mercado de los servicios, el entretenimiento y las comunicaciones que sin existir el Internet ni los móviles, ya había limitado el antes y el después del siglo XX. El aerógrafo fue uno de los primeros en colocarse a la vanguardia de las formas de aplicación publicitarias que se pudieran pensar para vender un producto, ya que la innovación era lo primero, ahora la tecnología lo iba  a hacer todo, y el aerógrafo también.





El mundo de la publicidad no dudó en hacer minas de dinero con el aerógrafo, en aquellos años el mundo de la aerografía en casi un 90% se aplicaba absolutamente a la publicidad, no se conocían sus aplicaciones tridimensionales para la decoración automotriz, ni los pigmentos para efectos especiales base agua, no se conocían sus ventajas en la decoración de alimentos, ni uñas acrílicas, incluso hasta 1985 la aerografía textil hacía sus primeros pasos, casi toda la aerografía reinaba sobre el papel y las imprentas les sacaron mucho provecho.





Aquel indómito mundo de infinitas posibilidades aerográficas sobre otras superficies permanecían dormidas, era la publicidad la “Gallina de los huevos de oro” que todos codiciaban desesperadamente, y el clavo ardiendo del que todos cometieron el error de colgarse como pudieron.




En aquellos años la ilustración se realizaba en aerografía, no existían los medios digitales actuales con los cuales realizarlos, por lo menos los artistas sabían dibujar, conocían la ética del oficio y tenían principios y conocimientos académicos para aplicarlos, de hecho la aerografía evolucionó luego gracias a estos principios académicos que ahora, luego de 30 años han vuelto ha tomarse en cuenta como si fuese nuevo o nunca se hubiesen visto, impresionante pero cierto.




El mundo de la aerografía publicitaria dominaba el mundo de la imagen, los 365 días del año, las 24 horas del día, trabajo para los aerografistas sobró como arroz, y las marcas hicieron lo suyo.




Sin embargo, el reconocimiento, el honor y la fama, así como el dinero, lo vieron aquellos ilustradores que ya tenían una escuela detrás, aquellos que ya eran artistas de academia y dominaban el arte de la ilustración, el dibujo, la fotografía y el color. Entre los que sabía y los que no, había una diferencia y una distancia bastante considerable, si se toma en cuenta de que en los años 70´s la ilustración editorial y el retoque fotográfico eran casi el total de la actividad que alimentaba a la aerografía, en los años 80´s fue otra cosa más agresiva e indetenible, fue un momento histórico único donde todo se perdió de control, pero era inevitable.






Este estallido mundial tecnológico y publicitario dejó su marca en el Pin Up, ya no contaban tanto las ideas, los ideales, las Divas, ni siquiera tanto el Porno, que de por si se vendía solo. Lo que vendió el Pin Up, fue la técnica tan impresionante y realista que la aerografía podía plasmar, las formas, las texturas, los brillos, los artistas, la influencia del fetiche, el PUNK y los colores fluorescentes que tanto dejó huella en la moda urbana y mal gusto para el vestir que inundó al planeta.







Todo el mundo aerográfico deseaba que la próxima publicación de la revista trajera “algo nuevo” de aquellos artistas famosos del aerógrafo que pasaron a ser Reyes de una manera de pintar que miles querían aprender y hacer, ya que en esos años, las escuelas de aerografía y los maestros que la enseñaran, escaseaban y no se les veía.

Olivia de Bernardinis

Hajime Sorayama


Sorayama con Julie Stern

La imagen de la Pin up dejó de verse “vulgar” y exclusiva, en los años 80´s esa forma de ilustrar ganó respeto, ya que el aerógrafo se ganó la admiración del público por el realismo que podía alcanzar, además de la implantación cultural y social que significó la Revolución Tecnológica en aquel momento.




Lo tecnológico se convirtió en sinónimo de Status económico, comodidad y valor comercial, fue una manera de hacer dinero y la aerografía entró en ese juego descontrolado, por su puesto sin dejarse de un lado y sitiándose a si misma en un callejón sin salida que 10 años más tarde la pondrían en el otro extremo, cuando en 1990 llegaron los ordenadores y sistemas de ilustración e impresión digital, otro gallo cantó y no para su bien.





Pero a partir de eso momento, tanto el Pin up como la aerografía si permanecieron unidas y fieles a un nuevo proceso de evolución que nunca se separaría, dando como resultado la trasgresión de las superficies, la ruptura de la censura al extremo más exhibicionista del Porno y el retro a los Pin Ups clásicos que se impondrían de moda, pudiendo libremente plasmar el tema del Pin up en cualquiera de sus épocas y formas de expresión, utilizándolo para trabajar en cualquier ámbito, tanto de la aerografía como de las nuevas modalidades y actividades que su inminente y peligrosa decadencia en la década de los 90´s  que por el mismo avance tecnológico se harían sentir.




En el próximo capítulo de la Historia del Pin Up.
90´s

El mundo se volvería Global.
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